lunes, 28 de febrero de 2011

A proposito de María Antonieta:El Diamante Hope



Si se cree la leyenda, un fabuloso diamante conocido por el nombre de “El Diamante de la Esperanza”, que adornaba antaño a un ídolo indio, habría sido robado por un sacerdote hindú. Contamos que el pobre sacerdote fue torturado y sería muerto por su crimen.
La piedra preciosa y considerada de llevar desgracia, reapareció en Europa en 1642 en las manos de un contrabandista francés de nombre Juan-Bautista Tefernier. Él lo vendió con beneficios enormes pero dejó a su hijo prodigo gastar la mayor parte de su fortuna. El debía acabar despezado por perros con rabia en la India, adonde se había ido a reconstruir su fortuna.
La piedra entró luego en posesión de Louis XIV que la hizo cortar de nuevo, haciéndola así de 112,5 a 67,5 quilates, esta reducción no le quitó su suerte maléfica.
Nicolás Fouquet, al que se le había pedido prestada para una cena oficial, fue reconocido culpable de malversación de fondos y encarcelado en vida, murió en prisión.
La princesa de Lamballe  que a menudo llevaba el diamante, cayó más tarde bajo los golpes de una muchedumbre parisina rabiosa. El rey mismo murió arruinado y políticamente debilitado, su reino agotado.

Louis XVI y Maria Antonieta que heredaron luego el diamante acabaron sus días bajo la cuchilla de la guillotina.
En 1830, la joya, en lo sucesivo histórica, fue comprada por un banquero londinense de nombre Henry Tomás Hope, que pagó 150000 dólares por ella. Él conoció rápidos reverses de fortuna y uno de sus nietos debía morir arruinado. Uno de sus últimos herederos se desembarazó finalmente de la joya vendiéndola.
Desde entonces, durante 16 años, la piedra pasó de mano en mano…, entre otros, del francés Jacques Colet que se suicidó y del príncipe ruso Ivan Kanovitch que murió asesinado.
En 1908, el Sultán turco Abdulhamid pagó 400000 dólares por la joya que se apresuro a ofrecérsela a su amante preferida, Subaya y él mismo fue asesinado.-------
Fue Simón Montharides quien se hizo luego propietario. Su coche volcó, matándose en el acto, al mismo tiempo que a su mujer y a su pequeña hija.
El diamante atravesó luego el Atlántico y cayó en manos del magnate de las finanzas Ned Mc Lean que lo compró por la suma irrisoria de 154.000 dólares. Su hijo Vincent se mató poco tiempo después en un accidente de auto, y su hija murió de una sobredosis. La mujer de Mc Lean se entrego a la heroína y él mismo acabó sus días en un asilo. Murió en 1947, dejando la herencia dudosa a sus hijos. Dos años más tarde. La familia Mc Lean vendió el diamante a Harry Winston, un vendedor de piedras preciosas. Winston le regalo al Instituto Smithsonian donde se encuentra hasta hoy. Su maldición no actúa tal vez sobre las instituciones como sobre los individuos, y acabó tal vez de apagar con Evalyn Mc Lean, una de los hijos de Mc Lean, a quien se encuentro muerto en su piso de Dallas el 13 de diciembre de 1967. Ella tenía 25 años y nunca supimos la causa real de su defunción.

       

 

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