viernes, 3 de diciembre de 2010

HISTORIA DE AZKOITIA -2ª Parte-

El rey ordena también que cuantos moren allí (Azkoitia) queden libre de todas clases de tributos o cargos, logrando así “Fueros” como el de Mondragón.
Les concedió un terreno que tenía en Beidazar, que posiblemente antes pertenecía a los Templarios y a la extinción de ellos pasó a propiedad de la corona. Les permitió que todo comerciante que pase para Getaria (puerto comercial) paren en Azkoitia y dejen allí ganancias. Pero la casa Balda no permite su auge. Entonces desde lejos y después de siete años el Rey recibe las quejas de los habitantes de Azkoitia, los cuales recibirán nuevos asentamientos a los que llamarán “Miranda de Iraurgi”. Esta “Carta Puebla”, que así se llamaba a las tierras regaladas por el rey no era del gusto del señor de Balda porque guardaba una de las entradas al Valle y convenció a las gentes para que ocuparan otros terrenos bajo su protección y vigilancia, con lo que cometieron un grave error.
El nombre de Miranda se eliminó y los vecinos pidieron al rey que les permitiera celebrar un mercado los miércoles y que los terrenos de Beidazar siguieran siendo de todos.
El rey cedió más terrenos junto a la iglesia, los cuales no podían venderlos ni a personas de fuera, ni a comunidades religiosas. Por último encarga a todas las autoridades dependientes del poder real que defendieran a los moradores de Miranda de Iraurgi (Azkoitia).
Lope de Isasti, historiador, afirma en 1.625 queriendo ponderar la importancia de la casa Balda, que ésta fue edificio del Iratiarear Tubal, nieto de Noé, que vino después del diluvio y por eso la casa y su dinastía se llama Balda o Tubalda. El señor de Balda en su orgullo y arrogancia no dudó en asimilar y propagar este prefijo. Desde luego antes que Azkoitia fue Balda, también Egino-Zar, Etxesaia, Loramendi Zabala y otros, pero a nadie se le ocurrió pregonar su parentesco con el padre Adán.



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